domingo, 2 de julio de 2017

Primeras Impresiones de mi Señora Lilith

La crueldad nos rejuvenece, decía Rimbaud. Esta tarde, cuando esta sierva estaba a los pies de Rimbaud extendiéndole por ellos una crema, un bálsamo o un potingue que se los mantuviese relajados, de pronto vi en sus ojos de Selva Negra un incendio de ponientes, un crepúsculo vivísimo, y los senos dorados que no tiene se tornaros de un rojo suave, XXX y flipante.
Algo pasaba porque Rimbaud, a quien yo creía Lilith y terminó siendo Lucía, como yo he terminado siendo Mari Carmen con mis XXX, se transfiguraba, aunque sin llegar a trasvertiese. A estas alturas ya yo le había dicho lo de mi eyaculación de ángel de piedra y lo que de que iba a anteponer mi voluntad porque no tengo XXX, aunque mi voluntad no se puede llevar a empeñar como si fuera el reloj de la abuela. Y ella me había dicho que era mala.
Sí, Rimbaud es mala y bella, lo cual es una obviedad, es una tontología, pues sabido es que lo malo es bello, como la arruga de Domínguez, como la diferencia y culta. No es culta porque estudie, sino que estudia porque es culta. Mala, bella culta… Ella decide qué está bien y qué no, decide que la sangre es un material plástico para engendrar belleza, el rojo /Giotto, el rojo cáliz de sangre XXX; ella decide domesticar el lujo látex de la hipocresía de los marcos BDSM; ella decide coleccionar esclavos como una monja atea que recoge XXX para que no les falte un vaso de veneno dulce antes de irse calentitos a la casa.
Rimbaud decide que yo me quede hechizado viendo sus manos de XXX y has sostenido los huesos de Orwell. Ya ella se había rebelado en la granja de Camporrobles cuando colgó los hábitos lugareños en las cepas de la herencia familiar, y había decidido que nunca más usaría ropa que no hubiera costeada un vulgar esclavo, y que todo  XXX, los vecinos de arriba de su piso neoclásico, esos los que más, son su enemigo potencial. Y ahora, luego de dejar la granja, ya va por 1984, más pensando en su madre que en ella misma, y es que Rimbaud piensa mucho en su madre y no en su padre, como se le presupone a toda Electra. Claro que Rimbaud no ha dado aún a Freud, que eso va a al curso próximo. Y sí, Rimbaud es un mito pero es un mito joven que no había nacido en 1984. Rimbaud, la perversa Rimbaud ha decido que su nuevo esclavo le escriba una primera impresión y yo lo hago. Como 1984, el discurso de Rimbaud es despótico, anuncia el placer de la crueldad, la contradicción de las formas para ser fieles al fondo, la risa, ella ríe y ríe y ríe, como traición a la razón, el dolo como seña identitaria de amor y…. ¿la muerte como el único orgasmo digno de entregar la vida
Esta vulgar sierva no merecer ser su esclava, Señora, pues eso se dignificaría, pero hágase en mí según su palabra.
Beso las suelas de sus zapatos, sublime Señora.

PRINCIPIOS DE MI NUEVO ESCLAVO PERSONAL

Soy Mari Carmen.
Soy esclava y eunuco, desde ahora chacha.
Sin mi Señora no soy nada y valgo muchos menos que una mierda.
En mi condición de esclava carezco de derechos.
Mi postura normal ante mi Señora o en espera es arrodillada o postrada.
Carezco de voluntad propia, sólo la voluntad de la Señora.
Debo obedecer ciegamente a al Señora.
Debo aceptar con alegría cualquier deseo o capricho de la Señora y cumplirlos.
Mi sumisión debe ser permanente y total aunque la Señora no esté presente, porque se es esclava las 24 horas.
Todas mis actividades deben ser puestas en conocimiento de la Señora.
Cualquier decisión de mi vida “privada” deberé consultarla con la Señora, y sólo si ella otorga su permiso la llevaré a efecto.
Por mi enfermedad cardiaca no realizaré esfuerzos físicos, trabajos o castigos que impliquen carga de peso o posturas traumáticas.
Mi Señora podrá castigarme con o sin motivos.
Podré ser sometida a privaciones como ver la televisión, usar el ordenador, oír música, leer, ir a espectáculos o bares, salir de casa X tiempo, no usar cubierto para comer, comer ciertos alimentos…
Igualmente podré ser obligada a lo inútil, como estar confinada, dar vueltas a una manzana en horas inadecuadas, escribir copias de frases como en la escuela, realizar llamadas perdidas a horas intempestivas…
Podré ser usada como silla, mesa, estantería o alfombra.
Mi boca podrá ser usada como escupidera y como cenicero.
Beberé el delicioso pipí de la Señora.
Mi lengua será el papel higiénico y la compresa.
Lameré la preciosísima caca de la Señora como prueba de adoración.
Toda yo soy esclava de toilet, mi lugar natural y merecido es un retrete.
Seré azotada, abofeteada…
Seré humillada y exhibida ante quien la Señora desee y como ella desee.
La Señora me indicará de que modo he de saludar a esclavos y a personas libres.
La Señora me podrá insultar, exhibir, filmar, fotografías, confinar, enjaular…
Siempre usaré prendas femenina en casa e interiormente también fuera.
Podré ser usada conjuntamente con otros esclavos y esclavas.
Sexualmente no puedo sentir placer, pero mi boca puede usarse para que otra persona goce.
No hablaré si no se me pregunta.
Pediré permiso para todo.
No merezco nada, todo cuanto reciba, aunque sea dolor, es gracias a la Señora Lilith.

Humildemente, su esclava y chacha
                                                    Mari Carmen.